...:::Miedo:::...
Escrito por SaGa | Etiquetas: Cuentos, Sagametal | Posted On sábado, octubre 24, 2009 at 3:55 p. m.

Vi el miedo, eso fue y será lo más raro que me paso jamás, es como si se juntaran todos los temores de uno en un solo lugar y se quisieran mostrar en un mismo instante y tiempo. Ni ahora, una vez pasada esa situación, puedo describir con exactitud la visión del miedo, era como una simple nube gris, ni más ni menos. Una nube gris. La mejor explicación que puedo dar de aquella imágen. Cuando lo toque, oh como me arrepiento de aquello, pensé que iba a morir, era imposible de sentir el terror que sufría. Era más que miedo, era como si todos tus demonios te carcomieran el cuerpo poco a poco dejándolo a uno solo con el terror... Adiós a la percepción de peligro; sí, peligro real que se manifestaba diariamente en mi presente... felicidad a la inversa dirán algunos. Me quede encerrado en el miedo cada acción que realizaba aumentaba mi horror. Su olor se hizo insufrible, el silbido que emita se hacia cada vez más insoportable y agudo, su sabor me empezaba a quemar y su visión, si su visión, se hizo terrible, intolerable. Intente soltarlo, alejarme de aquello, que ya no era solo una sensación era algo mas terrible y poderoso. No podía, no me dejaba escapar, cada vez que intentaba hacer algo, el miedo me apresaba más, y más, no dejándome salir. Fui perdiendo de a poco cada sensación. Mis ojos no pudieron enfrentarse más a aquello y, simplemente, dejaron de ver. Deje de emitir sonidos, los antes desesperantes gritos míos no se oían, dejando solo lugar al silbido, hasta que, finalmente, estallaron mis oídos.
El dolor que sentía en el cuerpo era indescriptible, era una constante tortura, como si todo el dolor que pudiera existir estuviese enfocado en mí y quisiera provocarme más dolor. Finalmente, una punzada, una ultima punzada de dolor infinito recorrió mi cuerpo, provocando que mi sistema nervioso, simplemente, dejara de funcionar, se apagara.Abro los ojos. Ningún sufrimiento, ninguna sensación, nada. Nunca fui tan